
Estos aceites son 100% Puros
y de altísima calidad, especiales para los tratamientos de la piel.
También son validos para realizar masajes, diluir un 40% de nuestros
aceites puros con un 60% de nuestro aceite neutro para masajes. |
8422501
- Aceite de Aguacate 125 ml.
El aceite de aguacate es un agente nutritivo y emoliente, que mejora
la elasticidad de la piel. Indicado para pieles sensibles desgrasadas,
deshidratadas y deslustradas. También para pieles muy secas. Este aceite
lubrifica, hidrata y nutre en profundidad la piel. Rico en Vitaminas D y
E, estimulan la formación de colágeno así como en saponinas.
Constituye un buen bálsamo para la piel, ideal para tratar los problemas
de la misma, especialmente en casos de eccemas, dermatitis, granos,
manchas, o costras producidas por la soriasis.
Hay que mencionar sus valores antiinflamatorios que pueden utilizarse
para combatir los dolores articulatorios, en afecciones tan dolorosas
como la artritis, artritis reumatoide o los ataques de gota.
8422502 - Aceite de Almendras 125 ml.
Por su composición es muy indicado como nutriente para la piel ya
que esta compuesto principalmente por glicéridos del ácido oleico (65%)
y los ácidos grasos esenciales: ácido linoléico (24%) y ácido linolénico
(1%), además tiene en su composición: Escualeno, tocoferoles, vitamina
E.
8422505 - Aceite de Jojoba 125 ml.
El aceite de masaje de jojoba es muy usado para conseguir una piel
más elástica. Está especialmente indicado para las pieles sensibles.
Aceite vegetal de excelente penetración cutánea. Procede de la prensión
de los frutos de la jojoba. Favorece la hidratación continua y tiene
efecto antiarrugas y antienvejecimiento. Normaliza el excedente de
secreciones sebáceas indicado para pieles grasas (Mezclar con esencia de
Romero). Combate la caspa y es ideal para masajear el cuero cabelludo
antes de lavar el pelo.
8422506 - Aceite de Rosa Mosqueta 125 ml.
El Aceite de Rosa Mosqueta extraído por expresión en frío de los
escaramujos de la Rosa rubiginosa, contiene altos niveles de ácidos
grasos esenciales poliinsaturados, linoleico y linolénico, 77%. Estos
ácidos son sustancias nobles, indispensables para áreas en las cuales
existen altos índices de proliferación de células nuevas, los cuáles son
en parte responsables de la beneficiosa acción del aceite de Rosa
Mosqueta en la regeneración de la piel, de tejidos dañados y de la
prevención en la formación de arrugas y sobre todo en los tratamientos
de piel afectada por quemaduras, cicatrices y efectos de la
radioterapia.
Además de sus efectos en las capas externas de la piel, el Aceite
Natural de Rosa Mosqueta también vitaliza las células de las capas
interiores, revigorizando el fibroblasto, células que producen colágeno
y elastina, responsables de la firmeza y elasticidad de la piel.
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