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"No hay nada físico que no tenga un alma escondida. No existe
nada que no tenga escondido un principio de vida. No sólo los
objetos que se mueven, como el hombre y los animales, los
gusanos de la tierra, los pájaros del aire y los peces de las
aguas, sino todas las cosas físicas y esenciales tienen vida."
"Paracelso"
La Aromaterapia es una medicina
alternativa, que usa los aceites esenciales de ciertas plantas
como método terapéutico para promover la salud. Podríamos decir
que es una rama especializada de la Fitoterapia. La Aromaterapia
sólo utiliza productos de origen vegetal.
Los constituyentes que determinan la fragancia de las plantas se
pueden aislar, en forma de mezclas denominadas aceites
esenciales, estos son las fracciones líquidas volátiles,
generalmente destilables por arrastre de vapor de agua, que
contienen las sustancias responsables del aroma de las plantas.
Se pueden obtener puras y
completas por medio de destilación de hojas, flores, semillas,
frutos, resinas, raíces, rizomas, maderas, cortezas o tallos.
Los aceites esenciales no se disuelven en agua, sí en alcohol,
aceites y ceras. Estos son sensibles a la luz solar y al aire,
por eso sus recipientes deben de ser opacos. Jamás deben
exponerse a altas temperaturas ambientales.
La función de los aceites esenciales en los vegetales es ayudar
a las plantas a adaptarse al ambiente, protegiéndolas del sol,
hongos y parásitos, combatiendo. Atrayendo insectos para la
polinización y actuando como inhibidores de crecimiento de
vegetales rivales.
Los aceites esenciales generalmente son mezclas complejas de
hasta más de 100 componentes, estos pueden ser:
-
Compuestos alifáticos de bajo peso molecular (alcanos,
alcoholes, aldehídos, cetonas, ésteres y ácidos)
-
Monoterpenos
-
Sesquiterpenos
-
Fenilpropanos
En su gran mayoría son de olor agradable, aunque existen algunos
de olor desagradable los cuales contienen compuestos azufrados.
Los aceites esenciales se clasifican con base a diferentes
criterios: Consistencia, origen y naturaleza química de los
componentes mayoritarios.
Los
aceites esenciales son de estructura química compleja
(semejantes a las hormonas), principalmente a partir de carbono,
hidrógeno y oxígeno, los componentes más comunes están dentro de
los ácidos, alcoholes, aldehidos, cetonas, ésteres, fenoles,
terpenos y sesquiterpenos. Por esto poseen una amplia gama de
efectos.
Clasificación por su consistencia:
Esencias fluidas:
Son líquidos volátiles a temperatura ambiente.
Bálsamos:
Son de consistencia más espesa, son poco volátiles y propensos a
sufrir reacciones de polimerización, son ejemplos: el bálsamo de
copaiba, el bálsamo del Perú, Benjuí, bálsamo de Tolú,
Estoraque, etc.
Oleorresinas:
Tienen el aroma de las plantas en forma concentrada y son
típicamente líquidos muy viscosos o sustancias semisólidas.
Clasificación por su origen:
Aceites Naturales:
Los naturales se obtienen directamente de la planta y no sufren
modificaciones físicas ni químicas debido a su rendimiento tan
bajo son muy costosas. Estos aceites esenciales
son los llamados Aceites esenciales de aromaterapia.
En Aromaterapia o la Aromacología sólo se deben de utilizar
aceites esenciales naturales, puros y completos, que no hayan
sufrido ningún tipo de agregado natural o sintético y que no
hayan sufrido ningún proceso de rectificación, desterpenación,
etc. El concepto básico de la Aromaterapia es que el aceite
esencial no debe tener ninguna transformación para mantener las
características químicas y vibracionales que tiene el vegetal.
Aceites Artificiales:
Los artificiales se obtienen a través de procesos de
enriquecimiento de la misma esencia con uno o varios de sus
componentes.
Aceites Sintéticos:
Los aceites esenciales sintéticos como su nombre lo indica son
los producidos por la combinación de sus componentes los cuales
son la mayoría de las veces producidos por procesos de síntesis
química.
Clasificación por su naturaleza quimica:
Los aceites esenciales se pueden clasificar de acuerdo con el
tipo de sustancias que son los componentes mayoritarios. Estos
pueden ser:
Compuestos alifáticos de
bajo peso molecular:
Alcanos, alcoholes, aldehídos, cetonas, ésteres y ácidos.
Monoterpenoides:
Son los aceites esenciales ricos en monoterpenos
Sesquiterpenoides:
Son los aceites esenciales ricos en sesquiterpenos
Fenilpropanoides:
Son los aceites esenciales ricos en fenilpropanos
Precauciones con los aceites esenciales
Los aceites esenciales son sustancias
extremadamente concentradas y se deben utilizar en pequeñas
dosis. En general puede practicarse su uso sin riesgo alguno
siempre que se tengan en cuenta unas sencillas normas de
seguridad:
1-
Adquirir aceites esenciales de calidad garantizada y de
un proveedor de confianza.
2-
No aplicar aceites esenciales sin diluir directamente en la
piel. Exceptuando la lavanda, el espliego y el árbol del té. El
resto solo si un médico los recomienda.
3-
No ingerir jamás aceites esenciales (ni siquiera
diluidos) a menos que hayan sido prescritos por un médico y se
tomen en la dosis indicada por el mismo.
4-
Evitar el contacto con los ojos y con las mucosas. En caso de
contacto accidental, enjuagar la parte afectada con abundante
agua.
5-
Después de una aplicación sobre la piel de un aceite esencial
derivado de cítricos (melisa, naranja, mandarina, petit grain,
bergamota y limón),
no
debe tomarse jamás el sol, puesto que podría desencadenar
reacciones cutáneas de tipo fotoalérgico.
6-
Para las personas alergicas, aconsejamos aplicar una gota de
esencia diluida en la parte delantera de la muñeca y esperar 24
horas. Si aparecen manifestaciones de enrojecimiento o
irritación, evitar el uso.
7-
Las esencias deben mantenerse fuera del alcance de los niños.
Para usarlas con ellos es mejor diluirlas y usar las más
delicadas como benjuí, lavanda, manzanilla, mandarina, naranja,
palisandro, rosa, entre otras.
8-
Se desaconseja el uso en edad pediátrica de los siguientes
aceites: tomillo, eucalipto, salvia, anís y todos aquellos que
se consideren tóxicos o ligeramente tóxicos. En el caso de bebes
es mejor no usar los aceites esenciales.
9-
En caso de epilepsia evitar las siguientes esencias: romero,
salvia y tomillo.
10-
Durante el embarazo no usar aceites esenciales sin receta
médica. En el periodo de lactancia debe evitarse su uso por que
los aceites afectarán al bebé a través de la leche materna.
11-
Además, determinadas esencias como:
Alcanfor,
anís,
anís estrellado, ajenjo, boldo, cedro virginia, cedro texas,
cedro Chino, eneldo, hierba buena, hinojo, laurel, menta
pulegium, ruda, salvia oficinalis, enebro, incienso, romero,
eucalipto; pueden
presentar riesgo de toxicidad si son utilizadas en cantidades
elevadas. Entendemos que son cantidades elevadas 10-20 ml de
esencia, teniendo en cuenta que un mililitro equivale a 20
gotas.
12-
Pueden ser irritantes, no toxicas: Albahaca, limón, melisa,
menta, tomillo.
En caso de duda consultar a un aromaterapeuta.
Propiedades de los aceites esenciales
Los aceites esenciales podemos agruparlos en tres grandes
familias por sus propiedades terapeuticas:
1-
Tonificantes:
Ayudan a tonificar y a levantar el estado de ánimo.
Debido a sus propiedades psico-activas, los aceites esenciales
pueden ayudar a combatir la inestabilidad emocional y la
depresión, que son la base de muchas enfermedades.
2-
Reguladores de las funciones corporales.
3-
Sedantes.
Producen un efecto sedante y tranquilizador tanto para el
cuerpo, como para la mente.
Usos de los aceites esenciales
Difusores atomizadores (Ambientadores):
Estos productos esparcen los aceites esenciales formando una
nube de diminutas partículas. Son de utilidad en casos de
afecciones respiratorias o simplemente para ambientar el aire
con una fragancia calmante o estimulante.
Difusores de calor:
Se pueden utilizar quemadores de agua y añadir en la cazoleta
unas gotas de aceite esencial. Vigilar en todo momento que el
agua no se evapore totalmente y el calor fría el aceite
esencial, porque además de salpicar y poder manchar los muebles
adyacentes, este aceite se volverá toxico al quemarse.
Aconsejamos que cuando se ponga de nuevo agua esta debe de ser
caliente para que el quemador no se quiebre por el cambio brusco
de temperatura. Además si se añade tierra volcánica en el agua
esta evitara las salpicaduras de la esencia.
Baño.
Agregar de ocho gotas del aceite esencial (diluidas en aceite de
jojoba ò almendras) al agua de baño, este debe estar caliente.
Bañarse durante 15 o 20 minutos.
Baños de pies y manos.
Diluir 8 gotas del aceite esencial en una palangana llena de
agua caliente. Mantener las manos ó los pies dentro durante 10
minutos. Al acabar envolver las extremidades en un paño seco
durante 10 minutos luego masajear la zona con aceite esencial
diluido en un aceite vehicular.
Inhalación.
Verter 8 gotas del aceite esencial en un pañuelo e inhalar el
aroma. Si se tiene la nariz tapada, conviene colocar el pañuelo
dentro de la funda de la almohada para despejar las vías
respiratorias en las noches.
Inhalación de vapores:
Verter 8 gotas por litro de agua caliente.
La persona debe cubrirse la cabeza con una toalla y recibir el
vapor en la cara. Hay que respirar a fondo por la nariz hasta
que el aroma casi se disipe, y repetir la inhalación al menos
dos veces al día. Se debe tener la precaución de no acercar
demasiado la cara por el vapor. Este tratamiento no es
aconsejable si se padece asma.
Compresas.
Verter 8 gotas de aceite esencial en media taza de agua y mojar
en ésta una tira de tela de algodón, posteriormente estrujarla y
como si fuera una venda. Cubrir la compresa aplicada con un
paño caliente y mantener la zona caliente durante dos horas.
Masaje.
Para crear el linimento diluir 20 gotas del aceite esencial ó
aceites esenciales, en 50 ml. de aceite vehicular. Aplicar el
linimento directamente en la piel mediante técnicas de masaje
ordinarias.
Saunas y baños de vapor:
4 gotas de aceite esencial añadidas en una cucharada de aceite
vegetal.
Tisanas.
Solo bajo prescripción facultativa. Pueden beberse dos gotas del
aceite prescrito, diluidas en una taza de infusión fría o
caliente.
Sus efectos sobre las personas
La Aromacología estudia el impacto psicológico del aroma en el
comportamiento.
La ciencia ha comprobado que los aceites esenciales son más
efectivos que las sustancias químicas. Se ha comprobado que en
hospitales que gracias al aroma ambiental de las habitaciones
se puede transformar el estado de ánimo de los pacientes y de
los trabajadores de la salud.
Uno de los campos que más está investigando la aromacologiá es
en el ámbito laboral. Al mejorar la calidad del aire que
respiramos con aceites esenciales se ha comprobado que aumenta
la productividad y reduce la fatiga mental y el estrés.
La aromaterapia puede ser utilizada como terapia vibracional, ya
que actúa sobre los planos sutiles. A través del olfato los
aceites esenciales nos ayudan a armonizar los estados psíquicos
emocionales y espirituales.
El sentido del olfato al estar directamente conectado al cerebro
nos puede ayudar en muchas de las actividades vitales de
nuestro organismo, la memoria, el sueño, la sensualidad, etc.
La memoria asociativa de aromas y situaciones generan el
aprovechamiento de los aceites para uso terapéutico. Sobre todo
en casos de alzhéimer donde
se usan los aceites esenciales para hacer ejercicios que
estimulen la memoria y pueden resultar muy beneficiosos para
retrasar la pérdida de memoria.
Los aceites esenciales nos pueden ayudar en todas aquellas
técnicas destinadas a buscar el equilibrio y la armonía
interior.
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