Se extrae mediante presión en frío de la cáscara del
fruto.
Componentes activos: Limoneno (hasta un 90%), pineno, felandreno, canfeno,
linalol, acetatos de linalol y geranio, citral (hasta un 3,5%) y citronelal.
Tiene gran cantidad de aplicaciones.
En alimentación se puede añadir una gota en jarabes, zumos, batidos u otras
bebidas para aromatizarlas, así como en helados o cubitos de hielo. Favorece
la digestión y actúa contra la acidez gástrica.
El aceite esencial del limón, como el resto de
aceites cítricos mejor conservarlos en el frigorífico.
El aceite de limón presenta propiedades prácticas para el cuidado de
la piel, es antiséptico, astringente, curativo, depurativo. Añadido al baño
estimula la circulación y reanima los sentidos. Actúa como
revitalizante y se puede agregar a tónicos cutáneos, a cremas anticelulitis,
a lociones para pieles mixtas o grasas, a cremas de manos para fortalecer
las uñas quebradizas y a champús para cabellos grasos. Añadido a compresas o
vapores sirve para limpiar pieles con acné o impurezas.
En perfumería el aceite de limón es un componente
fundamental del agua de colonia.
Como ambientador purifica el aire, es un excelente desinfectante. Es
repelente de hormigas y polillas.
En terapia se utiliza en casos de gripe con fiebre, haciendo lavados con una
o dos gotas de aceite esencial. En casos de afonía o dolor de garganta usar
en gargarismos mezclado con sal y agua. Calma el picor de las picaduras de
insectos.