REFERENCIA: A-25
NOMBRE: Arcángel Rafael
MEDIDA: 22cm.
TIPO ARTICULO: Estatua
MATERIAL: Mineral reconstituido
ACABADO: Piedra antigua
Rafael significa que Dios Ha Curado. Rafael es sobre todo el Ángel
de la curación como su nombre indica, pero es también el jefe que gobierna
a Príncipe del segundo Cielo, el Jefe de la Orden de Virtudes, el
Guardián del Árbol de la Vida del Edén y por su propia admisión uno
de los 7 Ángeles Santos que asisten el trono de Dios. Rafael es uno de los seis
Ángeles del Arrepentimiento, el Ángel de la Oración, el Amor, la
Alegría y la Luz.
ORACIÓN A SAN
RAFAEL
Gloriosísimo
príncipe San Rafael antorcha dulcísima de los palacios eternos,
caudillo de los ejércitos del todopoderoso, emisario de la
divinidad, órgano de sus providencias ejecutor de sus ordenes
secretario de sus arcanos, recurso universal de todos los hijos de
Adán, amigo de tus devotos compañero de los caminantes maestro de la
virtud protector de la castidad socorro de los afligidos medico de
los enfermos auxilio de los perseguidos, azote de los demonios,
tesoro riquísimo de los caudales de Dios. Tu eres ángel santo, uno
de aquellos siete nobilísimos espíritus que rodean al trono del
altísimo.
Confiados en el
grande amor que has manifestado a los hombres te suplicamos humildes
nos defiendas de las asechanzas y tentaciones del demonio en todos
los pasos y estaciones de nuestra vida, que alejes de nosotros los
peligros del alma y cuerpo poniendo freno a nuestras pasiones
delincuentes y a los enemigos que nos tiranizan, que derribes en
todas partes y principalmente en el mundo católico el cruel monstruo
de las herejías y la incredulidad que intenta devorarnos.
Te pedimos también
con todo el fervor de nuestro espíritu, hagas se dilate y extienda
mas el santo evangelio, con la práctica de la moral. Que asistas al
romano pontífice y a los demás pastores y concedas unidad en la
verdad a las autoridades y magistrados cristianos.
Por ultimo te
suplicamos nos alcances del trono de Dios a Quién tan inmediato
asistes, el inestimable don de la gracia, para que por medio de ella
seamos un día vuestros perpetuos compañeros en la gloria. Amen
«Yo soy Rafael, uno de
los siete ángeles que están siempre presentes y tienen entrada a la
Gloria del Señor».
Tobías 12,
15
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